jueves, 8 de mayo de 2014

The Three Amigos.

La historia que hoy voy a contar se sitúa a mediados de los años noventa. El fútbol inglés había sufrido un cambio estructural con la creación del formato Premier League y los clubes aún tiraban exitósamente del producto nacional británico para reforzar sus plantillas. Los fichajes extranjeros (de fuera de las islas) se contaban con los dedos de las manos: Cantoná (United), Hasselbaink (Leeds) o Gullit (Chelsea).

Sin embargo algo cambió durante el verano de 1995. El humilde Wigan Athletic, de la Third Division, estaba sufriendo una grave crisis económica, por lo que el ex futbolista y empresario Dave Whelan (propietario de la multinacional JJB Sports) decidió comprar el club. Su intención era invertir en el equipo, para llevarlo a medio plazo a la máxima categoría del fútbol inglés: La Premier League.

Una vez se había hecho con las riendas del equipo, Mr. Whelan comenzó a buscar fichajes para su nuevo proyecto. Los resultados iniciales no fueron muy prometedores, por lo que un día conversando con uno de sus delegados en España, decidió preguntarle si conocía de algún futbolista joven y de precio razonable que quisiera fichar por su Wigan, este le respondió que conocía a unos chavales que jugaban bastante bien y que en ese momento pertenecían al Zaragoza. Estos chicos eran Roberto Martínez, Isidro Díaz y Jesús Seba.

Cuando la noticia corrió, el club se sorprendió muchísimo ya que no era tradición salir a buscar jugadores al extranjero, y mucho menos a España. Los extranjeros que llegaban al fútbol inglés procedían en su mayoría de Irlanda o Francia, ¿pero de España? ¡A España se iba de vacaciones!

Las dudas y las críticas crearon ríos de tinta en los periódicos locales, que empezaron a cuestionar la supuesta ambición del proyecto de Whelan. Sin embargo las cosas cambiarían con el comienzo de 'the season'. Las grandes actuaciones del trío español deslumbraron al público del viejo Springfied Park, que desempolvó sus recuerdos vacacionales de Mallorca y Benidorm para llenar el estadio de capotes de torero y banderas españolas. A partir de ese momento se les empezó a conocer como The Three Amigos, en honor a una famosa película del cómico Steve Martin.

Nadie se esperaba que unos chicos de tan lejos jugaran tan bien al fútbol, quizás ni ellos mismos lo esperaban, pero la realidad estaba ahí, habían pasado de ser unos desconocidos a ser unos auténticos ídolos en la pequeña ciudad de Wigan.

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